Cómo ayudar a tu hijo con autismo a prosperar (Parte II)

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Es muy importante investigar, hablar con expertos y hacer preguntas.

Conectar con un niño con TEA puede ser un reto, pero no es necesario hablar -ni siquiera tocar- para comunicarse y crear un vínculo. En esta segunda parte, seguimos con más consejos para que sepas cómo ayudar a tu hijo con autismo a prosperar.

Como madre o padre, todos los días te comunicas por la forma en que miras a tu hijo, por el tono de tu voz, por tu lenguaje corporal y, posiblemente, por la forma en que lo tocas. Tu hijo también se comunica contigo, aunque nunca hable. Sólo tienes que aprender el lenguaje.

Consejo 2: Encuentra formas no verbales de conectar

Busca las señales no verbales. Si eres observador y estás atento, puedes aprender a captar las señales no verbales que los niños con TEA utilizan para comunicarse. Presta atención al tipo de sonidos que emiten, a sus expresiones faciales y a los gestos que utilizan cuando están cansados, tienen hambre o quieren algo.

Averigua cuál es la motivación de la rabieta

Es natural sentirse molesto cuando uno es malinterpretado o ignorado, y no es diferente para los niños con TEA. Cuando los niños con TEA “se portan mal”, a menudo es porque no estás captando sus señales no verbales. Hacer una rabieta es su forma de comunicar su frustración y de llamar tu atención.

autismo
Conectar con un niño con TEA puede ser un reto.

Dedica tiempo a la diversión

Un niño con TEA sigue siendo un niño. Tanto para los niños con TEA como para sus padres, es necesario que haya algo más en la vida que la terapia. Programa el tiempo de juego cuando tu hijo esté más alerta y despierto. Busca formas de divertirse juntos, pensando en las cosas que hacen que tu hijo sonría, se ría y salga de su caparazón.

Es probable que tu hijo disfrute más de estas actividades si no le parecen terapéuticas o educativas. El disfrute de la compañía y pasar tiempo sin presiones contigo, son tremendamente beneficiosos. El juego es una parte esencial del aprendizaje de todos los niños y no debe sentirse como un trabajo.

Presta atención a las sensibilidades de tu hijo

Muchos niños con TEA son hipersensibles a la luz, el sonido, el tacto, el gusto y el olor. Algunos niños con autismo son «hipersensibles» a los estímulos sensoriales. Averigua qué vistas, sonidos, olores, movimientos y sensaciones táctiles desencadenan los comportamientos «malos» o perturbadores de tu hijo y qué provoca una respuesta positiva.

¿Qué le resulta estresante a tu hijo? ¿Calmante? ¿Incómodo? ¿Disfruta? Si entiendes lo que afecta a tu hijo, podrás solucionar mejor los problemas, prevenir las situaciones que causan dificultades y crear experiencias satisfactorias.

Consejo 3: Crear un plan de tratamiento del autismo personalizado

Con tantos tratamientos diferentes disponibles, puede ser difícil averiguar qué enfoque es el adecuado para tu hijo. Para complicar aún más las cosas, es posible que escuches recomendaciones diferentes o incluso contradictorias de padres, profesores y médicos.

Cuando elabores un plan de tratamiento para tu hijo, ten en cuenta que no existe un único tratamiento que funcione para todo el mundo. Cada persona del espectro autista es única, con diferentes puntos fuertes y débiles.

Un buen plan de tratamiento

  • Se basa en los intereses de tu hijo.
  • Ofrece un horario predecible.
  • Enseña las tareas como una serie de pasos sencillos.
  • Atrae activamente la atención de tu hijo en actividades muy estructuradas.
  • Proporciona un refuerzo regular del comportamiento.

El tratamiento de tu hijo debe adaptarse a sus necesidades individuales. Tú eres quien mejor lo conoce, por lo que debes asegurarte de que se satisfacen esas necesidades. Para ello, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles de mi hijo?
  • ¿Qué comportamientos le causan más problemas? ¿Qué habilidades importantes le faltan a mi hijo?
  • ¿Cómo aprende mejor mi hijo: viendo, escuchando o haciendo?
  • ¿Qué le gusta a mi hijo y cómo pueden utilizarse esas actividades en el tratamiento y para reforzar el aprendizaje?

Por último, ten en cuenta que, independientemente del plan de tratamiento que elijas, tu participación es vital para el éxito. Tú puedes ayudar a tu hijo a sacar el máximo provecho del tratamiento, trabajando de la mano con el equipo de especialistas y siguiendo la terapia en casa.

Elección de los tratamientos para el autismo

En lo que respecta al tratamiento del autismo, existe una vertiginosa variedad de terapias y enfoques. Algunas terapias para el autismo se centran en la reducción de los comportamientos problemáticos y en el desarrollo de la comunicación y las habilidades sociales, mientras que otras se ocupan de los problemas de integración sensorial, las habilidades motoras, los problemas emocionales y las sensibilidades alimentarias.

Con tantas opciones, es muy importante investigar, hablar con expertos en el tratamiento del autismo y hacer preguntas. Pero ten en cuenta que no tienes que elegir sólo un tipo de terapia. El objetivo del tratamiento del autismo debe ser tratar el conjunto único de síntomas y necesidades de tu hijo. Esto suele requerir un enfoque de tratamiento combinado que incorpore varios tipos de terapia diferentes.

Los tratamientos habituales para el autismo incluyen la terapia conductual, la terapia del lenguaje, la terapia basada en el juego, la fisioterapia, la terapia ocupacional y la terapia nutricional. Pero, hay que tener en cuenta que la rutina es importante y que el programa debe diseñarse de forma que pueda mantenerse. Hay que pensar qué habilidades y comportamientos son más esenciales y tratarlos primero. Puede que no sea posible abordar todo a la vez.

Consejo 4: Buscar ayuda y apoyo

El cuidado de un niño con TEA puede exigir mucha energía y tiempo. Puede haber días en los que te sientas abrumado, estresado o desanimado. Ser padre no es fácil y criar a un niño con necesidades especiales es aún más difícil. Para ser el mejor padre posible, es esencial que te cuides.

No intentes hacerlo todo tú solo. No tienes por qué hacerlo. Hay muchos lugares donde las familias de niños con TEA pueden acudir en busca de consejos, ayuda, defensa y apoyo.

Grupos de apoyo de TEA

Unirse a un grupo de apoyo de TEA es una forma estupenda de conocer a otras familias que se enfrentan a los mismos retos que tú. Los padres pueden compartir información, obtener consejos y apoyarse mutuamente para obtener apoyo emocional.

El sólo hecho de estar rodeado de otras personas que están en el mismo barco y compartir su experiencia, puede contribuir en gran medida a reducir el aislamiento que muchos padres sienten tras recibir el diagnóstico de su hijo.

Atención de relevo

Todos los padres necesitan un descanso de vez en cuando. Y para los padres que se enfrentan al estrés añadido del TEA, esto es especialmente cierto. En el cuidado de relevo, otro cuidador se hace cargo temporalmente, dándote un descanso durante unas horas, días o incluso semanas.

Asesoramiento individual, matrimonial o familiar

Si el estrés, la ansiedad o la depresión te afectan, puede que quieras acudir a un terapeuta. La terapia es un lugar seguro donde puedes hablar con sinceridad de todo lo que sientes: lo bueno, lo malo y lo feo. La terapia matrimonial o familiar también puede ayudarte a resolver los problemas que los retos de la vida, con un hijo autista, están causando en tu relación conyugal o con otros miembros de la familia.

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