Lo que hay que decir siempre al disciplinar a tu hijo

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Lo que hay que decir siempre al disciplinar a tu hijo
Los niños que dominan las habilidades sociales están preparados para tener éxito.

El significado original de la palabra disciplina viene del latín disciplina, que significa «enseñanza, aprendizaje» y está relacionada con la palabra discípulo. Como padres, somos maestros, maestros que todavía estamos aprendiendo. Por ende, ahora sabrás lo que hay que decir siempre al disciplinar a tu hijo

Cuando disciplinamos a nuestros hijos, queremos capacitarlos para que cambien su comportamiento. Nuestro objetivo es enseñar a nuestros hijos a comportarse en situaciones sociales para que puedan establecer relaciones profundas y significativas con los demás a lo largo de su vida.

Así que cuando tu hijo pequeño se escapa, muerde, patea, grita, pega, empuja, agarra o, en general, se muestra desafiante, quieres que cambie ese comportamiento y eso es un eufemismo.

De forma natural, empezarán a superar estos comportamientos a medida que vayan adquiriendo una mayor autorregulación. Mientras tanto, tenemos que ayudarles a conseguirlo y guiarles hacia un comportamiento social óptimo.

Las investigaciones demuestran que los niños que dominan las habilidades sociales están preparados para tener éxito en muchas áreas, incluido el rendimiento académico.

crianza respetuosa
Nuestro trabajo como padres es darles a los hijos las herramientas para manejar sus emociones.

Mentalidad de crecimiento y empoderamiento

Los niños viven en el aquí y el ahora y los niños pequeños, en particular, piensan con una mentalidad «fija», lo que significa que no asumen naturalmente que las cosas pueden cambiar o cambiarán. Tenemos que enseñarles que pueden cambiar su comportamiento, que pueden crecer.

Por ejemplo, cuando los niños se dan cuenta de que han hecho algo mal, sienten que han fracasado, y para ellos eso es permanente. Nuestro trabajo como padres es guiarles en otras formas de manejar las situaciones y darles las herramientas para manejar sus emociones, así como capacitarles para cambiar su comportamiento.

Lo que hay que decir siempre al disciplinar a tu hijo

Pero, ¿cómo podemos pasar de un sentimiento de fracaso a un sentimiento de empoderamiento? Cuando tu hijo haga algo que tú quieres que haga de forma diferente, como coger un juguete de otro niño, debes:

Corregir el comportamiento (decir que no y dejar de agarrar).

– Identificar el problema (te gustaría tener un turno con ese juguete pero Sarah está jugando con él ahora)

-Entérate en la toma de perspectiva (¿cómo te sentirías si alguien te cogiera un juguete?)

Ofrecer una alternativa (¿puedes preguntarle a Sarah si puedes tener un turno después de que ella haya terminado con el juguete y luego se lo devolverás?)

Entonces es el momento de empoderarles para que cambien y difuminar sus sentimientos negativos. Lo que hay que decir siempre al disciplinar a tu hijo les permitirá internalizar su proceder y actuar de forma distinta, mientras aplicas la crianza respetuosa.

«Ya te acordarás la próxima vez»

Esta simple frase comunica mucho a los niños. Les dice que su fracaso de hoy no es un fracaso permanente y que pueden cambiar. Les da algo positivo en lo que centrarse: «La próxima vez te acordarás de usar tus palabras». También les ayuda a resolver sus sentimientos actuales (ahora me siento mal, pero la próxima vez puedo hacerlo mejor) y les da una sensación de alivio y el deseo de intentarlo la próxima vez.

Si se acuerdan la próxima vez, puede que incluso te lo señalen: «¡Me he acordado, mamá! He usado mis palabras», con los ojos brillando de orgullo. Y tú responderás con un «¡Sí, te has acordado! Usaste tus palabras!» tan emocionado como ellos.

Cuando lo hacen, sabes que ha ocurrido: se han empoderado para cambiar su comportamiento desde dentro. Ese orgullo es un reflejo del empoderamiento. Y no se trataba de que tú controlaras su comportamiento, sino de que ellos aprendieran una forma mejor y la interiorizaran, cambiaron desde dentro.

Esta frase realmente funciona, pero no es mágica. El problema es que los niños pequeños no recuerdan fácilmente. Cambiar el comportamiento de los niños pequeños requiere práctica y oportunidad, y si les das poder en el camino, interiorizarán esos comportamientos.

Funciona mejor con niños de 2 y 3 años, dependiendo de la madurez del niño. Añadir consecuencias naturales al comportamiento puede llevar a casa la necesidad de cambiar el comportamiento, pero incluso con niños mayores, quieres que sepan que pueden cambiar y cómo pueden abordar la situación de forma diferente la próxima vez.

Disciplina positiva

Empodera tu crianza con estas estrategias para disciplinar a tus hijos de forma respetuosa.

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