Rabietas en niños: ¿qué hacer cuando tus hijos hacen un berrinche?

0
843
Rabietas en niños ¿qué hacer cuando tus hijos hacen un berrinche

Al igual que ocurre con los niños mayorcitos, los bebes también tienen berrinches en los primeros meses de vida. El detonante podría ser una manera de protestar ante un pañal sucio, hambre o cansancio. A medida que van creciendo, estas acciones de protesta se van haciendo mas conscientes y adoptan una forma mas intensa. Estas son las rabietas y las pataletas que hacen cuando están incómodos por algún a situación.

La mayoría de los expertos coinciden que estas rabietas, los llantos, los gritos, las pataletas y las diferentes quejas que emplea el niño, no son otra cosa que formas diferentes de influir directa o indirectamente en sus propios padres. Llegando a veces a la manipulación más clara y abierta. Por lo tanto, solo quieren llamar nuestra atención y la actitud de los padres debe de ser de serenidad con una misión educativa.

Hay que evitar a toda costa menospreciar al niño o diciéndole que es incapaz de hacer las cosas bien. Ya que, esta actitud más adelante podría ser entendida como profecía que llegará a cumplirse al reducir al mínimo su autoestima y el sentimiento de valía y competencia.

Hay armas, concejos, y formas de cómo lograr que no se desarrollen estas rabietas o pataletas que pueden hacer tu hijo:

Espera que se tranquilice

No se puede razonar con un niño que esta bajo los efectos de una rabieta o mal genio, así que lo mejor es alejarse de el. Si le riñes o castiga motivado también por la ira y el enfadado, se produce una frustración en espiral, resentimiento, agresión y contragresión. Lo mejor es que lo metas en la habitación, lo aísles y le digas que reflexione sobre su actitud.

Muéstrate segura

La insistencia de los niños para salirse con la suya es directamente proporcional a la mayor o menor seguridad con la que se muestren ante ellos. Después de todo, los niños aprenden a reconocer el estado emocional de los padres.

Explícale la situación

Es importante que una ves el niño se haya tranquilizado, le expliques porqué su conducta es inaceptable y le dejes muy claro que no le vas a volver a permitir esa actitud descontrolada.

Sigue el guion hasta el final

Hay expertos que explican que la buena disciplina se caracteriza por su firmeza y seguridad. Esto significa que tras una determinada falta o error, ha de producirse el siguiente castigo o acto de reflexión. Los niños que por experiencia saben que las amenazas constantes de sus padres terminan por no cumplirse, no aprenden a ser disciplinados. Pues, sus padres no has tenido el suficiente carácter y voluntad para darle un alto a estas situaciones.

Recuerda:

Tanto las normas como la intensidad que estas se apliquen deben estar adaptadas y reguladas al desarrollo evolutivo de tu hijo, a su personalidad y su grado se sensibilidad. También es importante que no pierda de vista el motivo desencadenante. No es lo mismo que el niño haya agredido a un compañero o haya cometido algún acto con el que haya puesto en peligro su integridad física, a que si se mancha la ropa de manera accidental.

Siempre debes de corregir en positivo. Nunca pierda de vista que el fin único de la critica,  la regañina o la corrección es educar al niño, darle pautas y conseguir una conducta positiva. Ofrécele siempre alternativas, soluciones y apoyos de manera que fortalezca el entendimiento, el dialogo y los vínculos afectivos.

Siempre usa el cariño y el carácter para el establecimiento de los limites; es un arte que tienes que ir aprendiendo. Hay recordar siempre que la autoridad no esta reñida con el cariño, y que la firmeza no es sinónimo de gritos y mucho menos de insultos ante una rabieta.

Debes de hacerte una guía o manual para algunas situaciones típicas en tus hijos.

Si se enfadan, lloran y patalean cuando si no les das lo que quieren, no hagas caso de sus llantos. También es bueno recoger la frustración y explicársela. 

Hay que mantener con el una conversación de este tipo:

«Entiendo que te enfades, pero ya te he dicho que no te compraré la muñeca. Enfadarse es normal, nos para a todos, pero es bueno que entiendas que a veces no se consigue lo que uno quiere, y no pasa nada». Es importante que aprendas a decir no y a mantenerlo.

Exige regalos del todo el mundo en fechas de celebración y se enfadan si no reciben lo que quieren. Es normal que los niños tienden a exagerar pidiendo regalos, y si ven un ambiente propicio, siguen y siguen sin límites. Esto es también para los abuelos, tíos, y amigos más cercamos a la familia. Además, el hecho de satisfacer esta demanda resulta sumamente frustrante una vez que reciben los regalos, los sacan de las cajas y los tiran o los rompen; se olvidan de ellos y no se entretiene con nada. Es importante concientizar el resto de la familia de que hay que se debe ser más severo en este aspecto aunque pudiese parece duro.

Es mucho mas eficaz premiar lo que queremos que el niño haga que castigar para después. Hay que acabar dándole lo que él quiere, por esta razón debes de cumplir los castigos.

Planteárselo cuando es muy pequeño pero hay que evitar que crea que pedir signifique conseguir de inmediato lo que sea. Recuerda, debes aprender a decir no.

Rabietas y problemas emocionales en su desarrollo

Los niños que tiene mayor tendencia a las rabietas temperamentales son testarudos, irritables, contestones y destructivos, tienen más posibilidades padecer problemas emocionales al crecer. Comparados con otros niños mejor adaptados, estos niños presentan unos niveles mas bajos de satisfacción vital, felicidad y autoestima al llegar a la edad adulta. Además, tenían menos comunicación con sus familiares, relaciones más pobres con sus padres.

No debes esperar que cumpla la mayoría de edad para constatar los efectos de esta tendencia al capricho. Una investigación está que llevada a cabo por investigadores sobre los niños que presentaban trastornos del sueño, apunta a que aquellos que tenían padres  permisivos y poco estrictos presentaban estos trastornos en mayor medida.

  • La razón por la que tienen pataletas es para llamar la atención de sus padres y cuidadores.
  • Para así poner aprueba la resistencia de sus padres como modo de exploración ante algo prohibido.
  • Como respuesta a situaciones que les provoca estrés, inseguridad o frustración.
  • Como medio de conseguir lo que quieren ante una negativa.

Por estas razones hay que darle a cada problema una solución:

  • Si tu hijo te hace una rabieta o pataleta en un lugar público, sácalo de allí y espera que se tranquilice por si solo sin prestarle atención.
  • Si tu hijo es muy reincidente con las pataletas, hazle mucho más caso y ofrécele un premio cuando no las tenga.
  • Si usa las pataletas con el fin de no ir al colegio, se firme y no alargues la despedida.
Valora este Articulo: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...