Relaciones positivas para padres e hijos: cómo construirlas

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Relaciones positivas para padres e hijos
Cuando tu hijo exprese una opinión diferente a la tuya, escúchalo sin juzgarlo ni enfadarte.

Los niños aprenden y se desarrollan mejor cuando tienen relaciones sólidas, afectuosas y positivas con sus padres y otros cuidadores. Por ello, es oportuno resaltar cómo construir relaciones positivas para padres e hijos.

Ciertamente, un entorno armónico ayuda a los niños a aprender sobre el mundo: así perciben si es seguro, si son queridos, quién les quiere, qué pasa cuando lloran, ríen, gestualizan y mucho más.

Cómo construir relaciones positivas para padres e hijos

Puedes construir una relación positiva con tu hijo si:

  • Centras tu atención en el momento con tu hijo.
  • Pasas tiempo de calidad con tu hijo.
  • Creas un ambiente de confianza y respeto.

No hay una fórmula para conseguir una buena relación entre padres e hijos. Pero si la relación se basa en interacciones cálidas, cariñosas y receptivas la mayor parte del tiempo, tu hijo se sentirá querido y seguro.

Estar en el momento

Estar en el momento es sintonizar y pensar en lo que le pasa a tu hijo. Demuéstrale que te preocupas por las cosas que le importan, lo cual es la base de una relación sólida. Aquí tienes algunas ideas:

  • Muestra aceptación: deja a tu hijo ser, trata de no dar instrucciones todo el tiempo. Si tu hijo quiere fingir que los bloques de construcción son personas, no pasa nada. No tienes que hacer que tu hijo los use de la manera «correcta».
  • Fíjate en lo que hace tu hijo y coméntalo o anímalo sin juzgarlo: Por ejemplo, puedes decirle «¿Los bloques azules grandes son los vendedores? ¿Y el bloque rojo pequeño va de compras?
  • Escucha a tu hijo e intenta sintonizar con sus verdaderos sentimientos. Si tu hijo te cuenta una larga historia sobre muchas cosas que han pasado durante el día, puede que en realidad esté diciendo que le gusta la nueva profesora o que está de buen humor.
  • Párate a pensar en lo que te dice el comportamiento de tu hijo. Si tu hijo adolescente está en la cocina pero no habla mucho, puede que sólo quiera estar cerca de ti. Puedes ofrecerle un abrazo o dejar que te ayude a cocinar, sin necesidad de hablar.
padres e hijos
Permite que la relación evolucione a medida que tu hijo se desarrolle y cambien sus necesidades e intereses.
  • Parte de estar en el momento es darle a tu hijo la oportunidad de tomar la iniciativa. Deja que tu hijo dirija el juego observándolo y respondiendo a lo que dice o hace. Esto es ideal para los niños más pequeños.
  • Apoya las ideas. Por ejemplo, si tu hijo mayor decide planificar una comida familiar, ¿por qué no acceder?
  • Cuando tu hijo exprese una opinión, puedes utilizar la conversación como una forma de aprender más sobre sus pensamientos y sentimientos, incluso si son diferentes a los tuyos.

Repetir o reformular las palabras de tu hijo, sonreír y mantener el contacto visual le indica a tu hijo que le estás prestando atención cuando hablan o pasan tiempo juntos. Estas expresiones de calidez e interés le ayudarán a sentirse seguro y a desarrollar su confianza.

El «tiempo de calidad»

Las relaciones positivas se construyen con tiempo de calidad. El tiempo que comparten juntos permite conocer las experiencias, los pensamientos, los sentimientos y los intereses cambiantes del otro. Esto demuestra que valoras y aprecias a tu hijo, lo cual es estupendo para su relación.

El tiempo de calidad puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar, en medio de días y situaciones ordinarias. Puede ser una risa compartida mientras bañas a tu hijo pequeño o una buena conversación en el coche con tu hijo adolescente. Estos momentos te dan la oportunidad de comunicar mensajes positivos con sonrisas, risas, contacto visual, abrazos y caricias suaves.

Aprovecha al máximo el tiempo que pasan juntos, reduciendo al mínimo las interrupciones y las distracciones. Esto puede ser tan fácil como guardar el teléfono. Esto ayuda a tu hijo a saber que tienes muchas ganas de pasar tiempo con él, sin interrupciones.

Puede que haya momentos en la vida familiar en los que no sea posible pasar mucho tiempo con tu hijo todos los días. Pero planificar un tiempo regular a solas puede ayudarte a que el tiempo cuente. Tu hijo aprende y se desarrolla pasando tiempo e interactuando contigo y con otros cuidadores. Por ejemplo, el tiempo que pasas hablando con tu hijo en los tres primeros años de vida le ayuda a aprender el lenguaje.

Confianza y respeto

La confianza y el respeto son esenciales para una relación positiva entre padres e hijos. En los primeros años con tu bebé, es importante desarrollar la confianza. Tu bebé se sentirá seguro cuando sepa que puede confiar en ti y en otros cuidadores principales para satisfacer sus necesidades. Esta sensación de seguridad le da confianza para explorar el mundo.

La confianza y el respeto se convierten en una vía de doble sentido a medida que el niño crece. Estos consejos sobre relaciones positivas para padres e hijos pueden ser de utilidad:

  • Estar disponible cuando tu hijo necesite apoyo, atención o ayuda. Por ejemplo, puedes recoger a tu hijo pequeño cuando se caiga o buscar a tu hijo adolescente cuando te llame después de una fiesta. Esto ayuda a que aprenda a confiar en que estarás ahí cuando lo necesites.
  • Cumple tus promesas para que tu hijo aprenda a confiar en lo que dices. Si le prometes que irás a una actividad escolar, haz todo lo posible por ir.

Conoce a tu hijo y valóralo por lo que es. Si a tu hijo le gusta el fútbol, anímalo o pregúntale por los mejores jugadores. Mostrar respeto por los sentimientos y opiniones le anima a seguir compartiéndolos contigo.

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