Tiempo muerto Vs. Tiempo de espera: ¿hay una forma mejor?

0
23
Tiempo muerto vs Tiempo de espera hay una forma mejor
El tiempo dentro es la respuesta de la crianza positiva y suave al tiempo fuera.

Tiempo muerto Vs. Tiempo de espera: ¿hay una forma mejor?  El clásico tiempo fuera se utiliza como castigo o, en el mejor de los casos, como refuerzo negativo. En pocas palabras, un niño hace algo que no debe: golpear, empujar, patear o gritar y el padre envía a su hijo a la silla de tiempo fuera o a su habitación para que «piense en lo que hizo» y se «calme».

Los padres suelen pensar que lo mejor es ignorar a su hijo mientras está en el tiempo fuera, para no reforzar accidentalmente el mal comportamiento al prestarle atención. Sin duda, tienen las mejores intenciones al utilizar estas estrategias: quieren enseñar a su hijo que sus comportamientos son inaceptables y no quieren utilizar un castigo más severo.

Sin embargo, dejar constantemente a los niños que averigüen qué han hecho mal y no reconocer sus emociones reales puede tener consecuencias no deseadas. En el mejor de los casos, perdemos la oportunidad de desarrollar habilidades de regulación de las emociones y, en el peor, preparamos el terreno para una posterior desregulación emocional y problemas de comportamiento.

Tiempo de espera
Los padres suelen pensar que lo mejor es ignorar a su hijo mientras está en el tiempo fuera.

Tiempo muerto Vs. Tiempo de espera: ¿hay una forma mejor?

Todos queremos que los niños aprendan los límites y entiendan que ciertos comportamientos no son aceptables, y también queremos que aprendan a regular sus emociones y a «calmarse».

Por desgracia, los tiempos muertos no suelen cumplir esos objetivos a largo plazo. En lugar de ello, los niños aprenden a reprimir sus impulsos y emociones en lo más profundo de su ser para adaptarse a un conjunto de reglas rígidas.

Tiempo muerto Vs. Tiempo de espera: ¿hay una forma mejor?: Los tiempos muertos en el sentido tradicional no se recomiendan como una forma efectiva de disciplina o como una manera de ayudar a tu hijo a desarrollar mejores habilidades de regulación.

Disciplina positiva

El tiempo dentro es la respuesta de la crianza positiva y suave al tiempo fuera. En lugar de dejar a tu hijo solo con sus emociones tan grandes y difíciles de controlar, te sientas con él y fomentas la autorregulación, a la vez que refuerzas los límites.

La gran diferencia con el tiempo fuera es que en el tiempo dentro, en lugar de dejar al niño solo, el cuidador se sienta con él y le ayuda a co-regular las grandes emociones y a guiar la reparación de la situación. Hay tres cosas que un Time-In debe incluir para ser efectivo: Reconocer la emoción, establecer límites al comportamiento y reparar/reorientar.

Reconocimiento

Reconocer cómo se siente tu hijo ayuda a disipar su comportamiento inadecuado. Una vez que los niños se sienten comprendidos, gran parte del comportamiento desaparece. A menudo el comportamiento no es más que un intento inmaduro de expresar una emoción. Los tiempos muertos permiten a tu hijo crecer y aprender sobre los sentimientos y las relaciones.

Sentarse con tu hijo en esa emoción también refuerza el sentimiento de conexión contigo, borrando la necesidad de «comportamiento para llamar la atención», que a menudo es sólo un intento de conexión.

A veces, sin embargo, los tiempos muertos no funcionan. En realidad, la investigación sobre los tiempos muertos es mínima. Hay un gran debate en el mundo clínico porque hay pruebas de que los tiempos muertos son eficaces, especialmente para los niños con TDAH o con conductas disruptivas y agresivas, aunque los nuevos paradigmas que dan prioridad a la seguridad neuroceptiva muestran que esta investigación es errónea.

Tiempo de espera: ¿en qué consiste?

Un tiempo de espera es una buena opción. Pero no siempre funciona y a veces los niños se resisten a él, debido a los diferentes tipos de emociones que sienten. Entonces, ¿qué hacer si los tiempos muertos no funcionan?

A veces tu hijo sabe que es mejor, pero puede tener problemas para hacerlo en medio de grandes emociones. Necesitan ayuda para regular sus impulsos y un descanso para hacer una pausa y reflexionar puede ser una herramienta poderosa para ayudar a desarrollar la regulación. Con el tiempo, esto puede traducirse en pensar antes de actuar, reduciendo así el comportamiento impulsivo.

Fomentar la reflexión

A veces, cuando un tiempo de espera no cambia el comportamiento, tu hijo necesita unos minutos para pensar en cómo puede hacerlo de forma diferente, para poder tener éxito en la oportunidad de volver a hacerlo.

La reflexión es una poderosa herramienta que ha demostrado tener un impacto directo en la capacidad de autorregulación de los niños. Los niños pequeños pueden decirte la regla, recordar la regla, y no pueden actuar según la regla en el momento de gran excitación. Ayudar a tu hijo a reflexionar y a volver a intentarlo, puede ayudarte a cumplir la norma, incluso cuando tiene grandes impulsos.

Tiempo fuera: ¿Cómo funciona y cuándo usarlo?

En el siguiente video se explicará por qué es importante aplicar en ciertos momentos esta técnica y cómo se utiliza.

Valora este Articulo: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...