Timidez en niños: ¿qué hacer si tu hijo es muy tímido?

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Timidez en niños: ¿qué hacer si tu hijo es muy tímido?

La mayor o menor predisposición a la introversión es una rasgo más de la personalidad de tu hijo. Pero sin duda, la timidez excesiva priva al niño de disfrutar de experiencias gratas y le impide hacer muchas de las cosas que quiere hacer. Por esta razón, todos los estímulos le ayudaran a abrirse a los demás.

Etapas del desarrollo de los niños y la timidez

Entre los 8 y 12 meses, los bebés suelen sufrir una especie de crisis de ansiedad que hacen que sientan miedo hacia los extraños; son consientes de que necesitan a sus padres y temen separarse de ellos. Por ello, es importante evitar las separaciones innecesarias.

Más tarde, hacia los 2 años, hay niños que experimentas periodos donde se sienten muy audaces y extrovertidos con la familiares y tímidos con el resto de los adultos. Este es también un comportamiento natural  que tiene que ver con el egocentrismo.

En el tiempo de 6 a 8 años se produce un repliegue sobre si mismo y empieza a defender la propia intimidad. Es muy importante respetarle, ya que se esta desarrollando su identidad.

Todos los niños se muestran en algún momento incómodo ante situaciones nuevas;  entonces, ¿cómo identificar los rasgos que definen el perfil del niño realmente tímido? Te lo diremos a continuación.

3 pistas para saber si tu hijo es tímido:

Muestra signos físicos de estrés o agobiado, como agitar los brazos y piernas, doblar la espalda o llorar cada ves que tiene que enfrentar a una persona o circunstancia desconocida.

Se aferra a ti, se pone rojo y muestra algunas señales como descontento en el colegio, con los juegos o al participar en alguna actividad deportiva.

Le llevará más de 10 o 15 minutos llegar a sentirse incómodo cuando conoce a gente nueva.

¿Cómo ayudarlo?

Has que asuma su personalidad y asúmela tu también, huye de los estereotipos. Los niños no están obligados a ser reyes o líderes en todas las reuniones sociales. El objetivo no es erradicar la timidez, sino ayudarle a sacarle todo el provecho a su personalidad, potenciando sus fortalezas y reforzando sus debilidades.

Motívalo a que participe en más actividades sociales

Anímalo a que participe en actividades nuevas, dado que por su temperamento no se muestra integrado en situaciones sociales. A menudo, estos niños son reticentes a participar en actividades de grupo como los deportes.

Propicia su intervención en otras actividades menos competitivas, pues es una buena manera que se exponga al contacto con otros niños y ayúdalo a ganar confianza en sí mismo.

Si tu hijo se muestra algo temeroso ante alguna situación, hazle saber que estás a su lado y que conoces y comprendes sus sentimientos. Esto lo ayudará a saber que alguien entiende como se siente y verá o encontrará en ti un aliado.

…Pero no lo fuerces ante situaciones que puedan incomodarlo

Evítale situaciones embarazosas o incomodas, pues la mayoría de los niños son tímidos e hipersensibles a las burlas o a las circunstancias que los dejan en evidencia. 

Tampoco te recomendamos hacerle comparaciones con otros amigos o compañeros, ni tampoco con sus hermanos.

Los niños tienen un sistema nervioso altamente reactivo por lo que cuando se tiene que enfrentar a personas o situaciones desconocidas, se muestran fácilmente estresados o temerosos.

Para ellos hacer amistades es casi siempre un reto, para facilitarle que tenga un círculo de amigos ten en cuenta lo siguiente:

Tiene más posibilidades de hacerse amigo de los niños que ve con más frecuencia, como en su comunidad o en el colegio.

Es importante que con los niños que se forme su amistad tengan intereses y características similares.

Recuérdale que los amigos deben ser recíprocos y vigila de cerca los aspectos como el respeto y la generosidad.

Tiene que poner de su parte en las relaciones sociales, respetando que no siempre es capaz de descubrir por sí mismo.

Trastornos y fobias

Por otra parte, no olvides que  hay casos en los que puede tratarse un síntoma de otro trastorno que resulte más serio. Como en el caso de alguna fobia social o alguna ansiedad social, donde se muestra muy tímido y esto podría mantenerse por unos 6 meses y lo limita a desarrollar sus actividades cotidianas como negarse a ir al colegio, no le gusta participar en clase, etc.

El exceso de timidez también puede ser un síntoma del llamado mutismo selectivo, una situación donde el niño a pesar de comprender el lenguaje  y expresarse con total normalidad en el hogar o con determinadas personas, se niega a decir palabra en situaciones sociales.

En síndromes como el autismo y el Asperger, la timidez también es excesiva.

 

 

 

 

 

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