Tips para mantener la higiene bucal en bebés

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Higiene bucal en bebés
La limpieza de los dientes por sí sola no es una garantía contra la caries.

Los dientes de leche se desarrollan mientras los bebés están todavía en el útero. Los recién nacidos tienen un conjunto completo de 20 dientes de leche escondidos en sus encías, pero, al iniciar el proceso de dentición, es oportuno conocer todo lo relativo a la higiene bucal en bebés.

Consejos para mantener la higiene bucal en bebés

En la mayoría de los bebés, los dientes empiezan a aparecer entre los 6 y los 10 meses. Frotar las encías del bebé o darle un objeto frío para que lo chupe puede ayudar a la dentición.

Puedes prevenir la caries cepillando los dientes dos veces al día, evitando los alimentos dulces, las bebidas azucaradas y no durmiendo a los bebés con biberones. Los niños deben visitar al dentista alrededor de los 12 meses o cuando les salga el primer diente.

Desarrollo de los dientes de leche

En algunos niños, los dientes aparecen a los tres meses. En otros, no llegan hasta alrededor de los 12 meses. A los niños les salen los dientes en diferentes momentos. Un número muy reducido nace con 1 ó 2 dientes.

Los dientes de leche pueden llegar en cualquier orden, aunque los dientes centrales de abajo suelen ser los primeros. Los 20 dientes de leche suelen llegar cuando el niño tiene tres años. Los 32 dientes adultos sustituyen a los de leche entre los 6 y los 20 años.

Higiene bucal
No duermas a tu bebé con el biberón.

La dentición

Cuando cada diente de leche llega a la superficie de la encía, ésta se abre para mostrar el diente. Los bebés a veces se frotan las encías cuando los nuevos dientes empiezan a salir. Esto no suele ser un problema.

Sin embargo, mucha gente cree que los bebés durante este proceso lloran mucho o parecen más malhumorados, no se alimentan tan bien como de costumbre, llevan a su boca objetos como juguetes, chupones y baberos, ensucian más veces los pañales o tiran de la oreja del mismo lado que el diente que está saliendo.

Estos signos pueden estar causados por la dentición, o pueden ser simplemente una parte normal del desarrollo o el resultado de pequeñas infecciones y enfermedades. Si tu bebé no se encuentra bien, siempre es mejor que lo lleves al pediatra, sobre todo si tiene fiebre o diarrea, o si te preocupa cualquier otro síntoma.

Cosas que puedes probar

Si te preocupa la dentición de tu bebé, puedes intentar:

Frotar suavemente las encías de tu bebé con un dedo limpio; asegúrate de lavarte las manos primero.

Darle algo para morder, como un anillo de dentición frío (pero no congelado), un cepillo de dientes o un chupón.

Cocinar alimentos más blandos, que necesitan menos masticación.

Darle a tu bebé algo firme, como un bizcocho sin azúcar, para que lo chupe.

Los geles para la dentición no suelen recomendarse porque probablemente no ayudan a aliviar el dolor. Además, pueden tener efectos secundarios perjudiciales. Si tu bebé sigue sintiéndose mal o está incómodo, es hora de que acudas a tu médico. Puede que el problema no sea la dentición.

Cuidado de los dientes y encías

En cuanto aparezca el primer diente, límpialo con un cepillo infantil suave, diseñado para niños menores de dos años. Si a tu bebé no le gusta tener el cepillo de dientes en la boca, puedes seguir utilizando un limpiador facial limpio y húmedo o una gasa para limpiar la parte delantera y trasera de cada diente.

Utiliza sólo agua en el cepillo de dientes hasta que tu bebé tenga 18 meses, a no ser que el odontólogo (pediatra) te indique otra cosa. La limpieza y el cuidado de los dientes de los niños desde el principio, establecen buenos hábitos de cuidado dental para toda la vida.

La mejor manera de limpiar los dientes de leche

Coloca a tu bebé de forma que puedas ver su boca y se sienta seguro. Puede ser útil sentarse en la cama o en el suelo con el bebé tumbado, de modo que la cabeza del bebé esté en tu regazo.

Coge la barbilla del bebé con tus manos, con la cabeza del bebé apoyada en tu cuerpo.

Levanta el labio del bebé para limpiarle los dientes con movimientos suaves y circulares.

Asegúrate de dedicar tiempo a la parte delantera y trasera de cada diente y también a la línea de las encías.

Si a tu bebé no le gusta que le cepillen los dientes, puedes intentar que el cepillado sea más divertido con canciones o dejando que juegue un rato. Incluso, un intento rápido de cepillado es mejor que nada, para que tu hijo aprenda que es una parte normal de la rutina diaria.

Mantener el cepillo de dientes limpio

Después de limpiar los dientes y las encías de tu bebé, aclara el cepillo con agua del grifo. Guarda el cepillo en posición vertical en un recipiente abierto para que se seque al aire.

Debes sustituir los cepillos de dientes cada tres o cuatro meses, o cuando las cerdas se desgasten o deshilachen.

Prevención de la caries temprana

La limpieza de los dientes por sí sola no es una garantía contra la caries. La dieta y la forma de alimentar al bebé también son importantes. Los bebés de 0 a 6 meses sólo necesitan leche materna o de fórmula. Los bebés amamantados y alimentados con leche artificial de más de seis meses también pueden tomar pequeñas cantidades de agua.

Evita dar a tu bebé bebidas azucaradas. Cuando introduzcas los sólidos, evita también darle alimentos con alto contenido en azúcar.

No duermas a tu bebé con el biberón. Cuando tu bebé está dormido, hay menos saliva en la boca para proteger los dientes. Si tu bebé se queda dormido con un biberón, la leche artificial o la leche de vaca podrían gotear lentamente en la boca de tu bebé y empapar los dientes. Esto eleva el riesgo de sufrir caries. Ten en cuenta también que poner a tu bebé a dormir con un biberón supone un riesgo de asfixia.

Si a tu bebé le gusta el chupón, no lo mojes en alimentos y líquidos como la miel y el azúcar. Siguiendo estos sencillos consejos, podrás nutrirte aún más sobre la higiene dental en bebés y mantener sana y saludable la dentadura de tu hijo.

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